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El tamaño en el señuelo artificial (II)

por Administrador
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Señuelos con forma de Cangrejo

El tamaño del señuelo artificial es algo clave para tener éxito en la pesca. Muchas ocasiones, es demasiado grande y los peces desconfían. Y en otras demasiado pequeño y no llama la atención a los instintos de los peces.

El ciclo de la vida también determina el tamaño del señuelo artificial que se debe emplear.

En PRIMAVERA y principios de VERANO, cuando las aguas están llenas de pequeños alevines que han eclosionado meses antes, el señuelo debe estar en concordancia y ha de ser de reducidas dimensiones.

Tampoco hay que olvidarse de que, todavía, los peces que nacieron el año anterior tienen un tamaño muy delicado y son presas fáciles de los ejemplares adultos. Así, nos tendremos que decantar por señuelos muy pequeños o medianamente grandes.

A medida que se avanza en la época del año, estos pequeños peces y los nacidos en el año anterior, aumentan su tamaño, con lo que también se podrá aumentar el de nuestros artificiales.

Una vez en VERANO, será mejor decantarse por otros factores -como por ejemplo la actividad del pez-, más que por el tamaño de la comida. Por regla general, la pesca en este período puede dividirse, a su vez, en dos formas bien distintas según el modo de enfocarla.

Habitualmente, todas las especies durante el estío (máxime en las horas centrales del día tienen menos actividad. Con cualquier movimiento, debido a las altas temperaturas, consumen mucha energía.

En este momento, es preferible utilizar señuelos de pequeñas dimensiones y manejados muy lentamente.

El motivo es que el pez se ha de asegurar que la presa va a ser fácil y que su desplazamiento va a merecer la pena, «energéticamente» hablando.

Por el contrario, a medida que avanza la tarde, y antes y durante el ocaso -esto también es aplicable a las primeras horas de la mañana-. Los peces salen de sus apostaderos en busca de alimento.

Este momento es el de mayor actividad, y se debe aprovechar empleando señuelos de dimensiones más voluminosas. 



Algo similar ocurre en los meses de OTOÑO, cuando los peces se preparan -en la mayoría de los casos, excepto el lucio y la lucioperca-, para pasar el crudo invierno.

En esta época del año, se tenderá a emplear señuelos de mayor tamaño que en el resto de la temporada.

Los peces pasto se han alimentado bien durante el verano y ha aumentado su tamaño considerablemente. Además del mencionado abastecimiento para el invierno, que hace que los depredadores estén muy activos.

En INVIERNO la pesca se reduce drásticamente, con la excepción ya mencionada de especies como el lucio y la lucioperca. Estos no dudarán en atacar señuelos de grandes dimensiones, para que el movimiento sea rentable en cuanto a valor energético se refiere. Cuando se va acercando de nuevo la PRIMAVERA, los peces despiertan de su letargo invernal y comienzan a desplazarse en busca de alimento. Es el momento de emplear señuelos de dimensiones mínimas, con una pesca muy fina. A medida que se calienten las aguas, se irán cambiando por otros de mayor tamaño.

Una vez conoces todo lo necesario para la elección del tamaño de tu señuelo, investiga qué tipo de señuelo es adecuado para la especie que quieres pescar o los colores recomendado para el señuelo.

Puedes consultar la primera parte de este artículo



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